Mostrando entradas con la etiqueta agradecimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agradecimiento. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de marzo de 2021

Por mis ángeles, por todas las personas buenas que aparecen cuando más lo necesitas

 

Todos somos ángeles de una sola ala, debemos abrazarnos si queremos volar.

Cuando pienso que ya nada me sorprende, a veces la vida de pronto da un giro inesperado y sí, te sorprende.

La vida te pone a prueba, y desde luego, hay pruebas muy duras, tanto, que casi me hacen perder la fe en todo. Pero de pronto, cuando parece que todo se vuelve oscuro y que va a llegar tu fin, aparecen destellos de luces, cada vez más brillantes, cual manto de estrellas sobre ti que iluminan tu vida, que te devuelven la fe en las personas, y te hacen querer seguir viviendo y luchando por ser feliz.

Estoy convencida que nuestras acciones con los demás tiene mucho más eco del que imaginamos, y a menudo, no siempre, lo cual a veces es injusto porque hay buenas personas que merecen ser ayudadas y no tienen la enorme suerte de contar con esos ángeles terrenales, pero a menudo el karma te devuelve ese eco de la esencia de tu perfume que dejaste en las personas, y regresa a ti, sobre todo cuando más lo necesitas y menos lo esperas, cuando crees que estás sola, y se te cae el mundo encima cuando vienen todas las desgracias juntas, te sientes rota, agotada física y emocionalmente, desesperada, y piensas en tirar la toalla, asumir tu fin y dejarte llevar por la desgracia y dolor. Pero...no. De pronto la vida te sorprende con la repentina aparición en escena de buenas personas que te tienden la mano, que te muestran su corazón y predisposición a ayudarte como puedan, a apoyarte, a hacer que sigas adelante. Son los ángeles terrenales, tal vez guiados por un Ser superior del universo o por otros ángeles celestiales, tal vez sean humanos con corazones de ángeles.

Estas personas me devuelven la fe, la fe en la vida, en un mundo mejor, en la existencia de personas verdaderamente íntegras y buenas, en el amor, la amistad, altruismo, empatía, y en el ser humano. No todo está perdido, mientras haya amor, mientras existan estos ángeles terrenales que nos salvan de caer en la penuria. Acciones y comportamientos que hablan por sí mismos, no necesitan demostración, como las palabras.

Una persona no es lo que dice, sino lo que hace. Todos andamos por la vida presentándonos como buenas personas, vendemos nuestra mejor imagen, nos preocupa lo que piensen los demás, y nos gusta recibir reconocimientos y que nos tengan buena consideración como seres humanos. Sin embargo, las palabras, si no van acompañadas de actos,  no tienen casi valor. Mientras que los actos se bastan por sí mismos, no hace falta palabras que los avalen.

He tenido la tremenda suerte de conocer, en una de las situaciones más difíciles de mi vida, a personas realmente sorprendentes, de una calidad humana visible a través de sus acciones, por todo lo que han hecho de forma desinteresada y generosa, personas empáticas y sensibles que viven en coherencia y honestidad con sus principios. Me siento muy afortunada de haber tenido la suerte de sentir todo el cariño que me han transmitido, todo el apoyo sin el cual no hubiera podido afrontar todo con fuerza ni energía. Siento tal GRATITUD que los amaré en esta vida y las que vengan, y siempre estaré dispuesta y deseosa de saber cómo corresponderles como merecen algún día.

Somos un espíritu dentro de un cuerpo. Nuestro cuerpo es limitado, pero nuestro espíritu es eterno. La unión hace la fuerza, y no hay nada más poderoso que la unión de buenas personas. Ello me recuerda una película muy ilustrativa, "Cadena de Favores", la cual muestra muy claramente cómo el mundo mejora a través de las buenas acciones de todos y cada uno de los seres humanos. Si el mundo entero lo pusiera en práctica, viviríamos en el tan soñado paraíso, en La Tierra.

Individualmente somos una gota, JUNTOS somos un OCÉANO

Me siento dichosa de la vida que me ha tocado vivir, con las personas que Dios me ha regalado cerca de mí. Porque aunque este mundo también nos haga sufrir, gracias a esos ángeles podemos sobrellevarlo todo mejor, y tenemos la oportunidad de sentir todo el amor, cariño y apoyo que nos transmiten. No tengo más palabras que expresen un sentimiento tan indescriptible. Sólo puedo deciros: GRACIAS ETERNAS, OS QUIERO MUCHO💗 Y ESPERO TAMBIÉN SER UNO DE VUESTROS ÁNGELES CUANDO LO NECESITEIS. AQUÍ ESTOY.

Si teneis la suerte de probar la honestidad y bondad de una persona por su comportamiento que no deja lugar a dudas sobre quién es realmente, NO la soltéis jamás, porque es el mayor tesoro que un ser humano puede tener.

Acciones
"La acción más pequeña vale más que la intención más grande"

domingo, 19 de abril de 2020

SILENCIO MATUTINO. MEDITACIÓN, NOSTALGIA Y AGRADECIMIENTO

Gaia
Esta mañana desperté temprano. Eran las 5 de la mañana, y, como suelo hacer, medité disfrutando del silencio apacible. Es realmente beneficioso meditar, estar con una misma, no pensar en nada, dejarse llevar y fluir, sin forzar los sentidos, simplemente ser y dejar percibir el mundo tal cual, sin forzar pensamientos o emociones. Encuentras una paz inigualable, como si solo existiera tu espíritu, fuera de la cárcel corporal donde se encierra en este mundo terrenal.

Después, salgo a la terraza a sentir el frescor de la mañana, me encanta inhalar esa atmósfera aún fresca de la noche, en silencio, contemplar el cielo, algún que otro pájaro o gaviota que se cruza y  empieza su día ondeando libremente. El silencio es tan absoluto que casi se puede palpar. Hasta un suspiro parece escucharse como ruido. Es normal que a esas horas tempranas, y más un domingo, aún  haya silencio en la ciudad, pero este silencio es mucho más profundo. Es un silencio extraño, un silencio que desconcierta, un silencio de un mundo parado, inmovilizado, incierto, pendiente de lo que pasará, un silencio que habla.

Y en ese silencio, tras meditar y olvidarme de todo por un momento, regresan a mí poco a poco pensamientos y sentimientos. De pronto tengo ganas de escapar, de coger mi patinete eléctrico y disfrutar aún más de ese silencio en LIBERTAD, sentir el aire y los primeros rayos de sol en mi cara, camino a la playa, para contemplar, escuchar y sentir mi amado mar, el trayecto siempre es, o era, emocionante, porque, sabía que tras recorrer ese asfalto con el ruido de los coches y ese laberinto de edificios y chalets, al final del camino, llegaría a mi meta y disfrutaría de la libertad que se siente ante el majestuoso mar en medio de la naturaleza.

Adoro mi patinete. Tal vez más incluso que un coche nuevo o cualquier otro vehículo. Es cómodo, sencillo, limpio, discreto e insonoro (a penas el leve zumbido del motor eléctrico), y me hace sentir una libertad única. Con él puedo ir fácilmente a lugares recónditos donde no llegan otros vehículos. Siento revivir mi infancia, y la aventura de antaño con la emoción de descubrir nuevos paisajes, nuevas vistas, nuevos refugios. La sensación de descubrir el mundo.

Con mi patinete eléctrico, en una de mis escapadas
Cuando era pequeña siempre me encantaba ir de aventuras, inspeccionar paisajes y casas abandonadas en medio del campo. Parar, con mi bicicleta BH de las de siempre (azulada y plateada), y comer nísperos, almendras, naranjas... de las huertas que habían por el camino. Era una época única, irrepetible, porque había certeza que la fruta era pura, sana, sin pesticidas ni nada artificial, su sabor era realmente el del puro fruto que nos regala nuestra madre Gaia.

Comparando aquellos maravillosos años con el momento actual, puedo apreciar los cambios tan radicales que estamos viviendo en tan poco tiempo. Por supuesto, el mundo siempre ha estado en constante cambio y evolución, pero lo extraño aquí es la cantidad de cambios radicales que se han producido en tan poco tiempo. Lo que antes tardaba unos 10 años, ahora se produce en 1 año, por poner un ejemplo. Tal vez, ya existan unos cambios del futuro guardados en la caja de Pandora esperando a ser liberados, pues el cerebro humano, nuestra mentalidad, tal vez no esté preparada aún para tanta innovación en tan poco tiempo. Quién los libera, o quién/quiénes deciden cómo y cuándo liberarlos, es todo un misterio, pues podemos hacernos una idea o sospechar si leemos y estamos bien informados, atando cabos, relacionando noticias con hechos, buscando la verdad por nosotros mismos, sin embargo, llegar a la autentica mente pensante y calculadora de nuestro futuro es realmente difícil.

Un famoso y gran sabio, ya fallecido, me dijo una vez: MK, tenemos que asumir que hay preguntas que no tienen respuesta. Y es verdad, podemos hacernos preguntas que, hagamos lo que hagamos, no encontremos su respuesta, al menos una respuesta lógica y satisfactoria, por lo que, por el bien de nuestra salud y paz mental, es mejor asumir que no tiene respuesta. Tal vez el tiempo se encargará de reunir y encajar las piezas de todo este rompecabezas sin sentido y nos pueda ofrecer respuestas que sacien nuestra curiosidad y ansias de saber el por qué de tantas cosas sin sentido.

De momento, solo nos queda elegir (de momento podemos seguir pensando por nosotros mismos...),  uno de los dos lados que siempre han existido y existirán, el lado oscuro o La Luz. Yo elijo La Luz, seguir viviendo agradecida de despertar un día más, con salud, y con capacidad de elegir al menos, aunque sea encerrada, qué deseo hacer hoy en casa, y cómo transmitir amor y bienestar a las personas que quiero y amo, especialmente a mi padre, que, a pesar de su Alzheimer y que cada día tengamos que recordarle que no puede salir y la situación en la que estamos, doy gracias por verle cada día, por poder abrazarle y besarle, y, aunque él ya vive en su mundo, yo sé bien quién es él, el mejor padre del mundo para mí, sé que es la persona que más me ha querido y me quiere, la que lo ha dado todo por mí, la que me ha dado fortaleza mental en todos los momentos de mi vida. Ahora es justo que yo lo de todo por él, y que le intente dar fortaleza como él hizo conmigo, que sienta tanto amor como yo siempre percibí de él, que no está solo y nunca lo estará mientras yo viva.

Demos gracias a la vida, por regalarnos un día más.

"Usar el poder de decidir te da la capacidad de superar toda 
excusa para cambiar cualquier parte de tu vida en un instante”
(Anthony Robbins)
El árbol de la vida (Disney)
"Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol"
(Martin Luther King)

jueves, 26 de marzo de 2020

MÁS DE 15 DÍAS DE CUARENTENA: DIFÍCIL DECISIÓN

AQUELLOS MARAVILLOSOS DÍAS DE LIBERTAD...
Tocando mi guitarra frente al mar...

Llevamos más de 15 días de cuarentena. 

Hace 3 días tuve que tomar una decisión muy dolorosa para mí. Tuve que despedir a las dos chicas que cuidaban a mi padre, enfermo de alzheimer (y también con glaucoma, se está quedando ciego..., y bronquitis crónica...). Por precaución, hasta que toda esta pesadilla pase. 

Mi padre las echa mucho de menos (y yo), y, cada día, por su alzheimer, tenemos que recordarle que no puede salir y la situación en la que estamos.

Elisabeth y Natalia, colombianas, eran, como se dice en España, la alegría de la huerta en mi casa. Mi padre siempre las esperaba cada mañana ansioso por verlas, feliz, y estaba realmente muy bien cuidado, pues son como parte de mi familia, profesionales y grandes personas, alegres y especiales. Ocupan un lugar muy especial en mi corazón, y en el de mi padre. Ellas, no solo cuidaban a mi padre, sino también a mí. Los médicos, cuando estuve en urgencias, fueron los que me recomendaron que buscara ayuda. Y así hice. Desde que ellas llegaron a mi vida, no volvieron a darme desmayos (síncopes vasovagales) por la situación de mi padre, tan difícil de asimilar o asumir para mí. Hay días que puedo sobrellevarlo mejor que otros. Cada día me levanto luchando por no decaer, porque pienso que mi padre lo merece, él siempre estuvo ahí por y para mí, y ahora me necesita más que nunca.

En los últimos días acordamos que iría a recoger y volver a llevar a su casa a una de las chicas, para que no cogiera el transporte público que es más peligroso. Cada día me paraba la Guardia Civil y la Policía, a mí y a todos, evidentemente. A mí no me gustaba nada tener que salir de casa, además que soy feliz en mi casa con mis ordenadores, es lo mío, pero era la opción menos mala para seguir haciendo feliz a mi padre que tanto las quiere.

Cada día, por supuesto, con mascarilla y guantes de látex. Durante cada trayecto, aprovechaba, desde el coche y con la ventanilla bajada, cada rayo de sol que acariciaba mi piel, y cuando pasaba por una zona llena de árboles y naturaleza, daba gracias cuando un semáforo se ponía en rojo para poder respirar aire puro y escuchar el canto de los pájaros que tanto valoro ahora. Siempre he disfrutado intensamente de la naturaleza y el mar, más que de ninguna otra cosa, no soy de salir de noche, prefiero el día con todos sus colores y vida, el sol radiante, el mar, la hierba...

En mi coche, en uno de mis últimos trayectos.
Acompañada de mi mono con los inseparables
kleenex a mano 😁


Durante el trayecto tenía tentaciones de parar en medio de la naturaleza, aunque fueran unos minutos, tumbarme sobre la hierba, abrazar un árbol, sentir el sol en todo su esplendor... pero de pronto, injustamente, me venían sentimientos de culpabilidad y me sentía como una delincuente solo por el mero hecho de pensarlo, por desearlo... y con miedo por si me descubría la policía o Guardia Civil...¿hasta donde hemos llegado? ¿quién diría que hacía pocas semanas atrás podía disfrutar (en plena libertad) como siempre hacía de vez en cuando para recargar energía de escapadas a mi amado mar?

También, durante el trayecto, miraba con envidia todos los chalets con sus jardines, y pensaba en la tremenda suerte que tienen por poder tener al menos un jardín al que salir y disfrutar de la naturaleza y el sol, y los que vivan frente al mar tienen el paraíso delante, un privilegio que no tiene precio.

Sueño con tener algún día una casita frente al mar, me da igual si es sencilla, humilde, de madera, como sea, pero frente al mar. Mi padre siempre estuvo, como yo, enamorado del mar, siempre lo disfrutó como nadie, el mar nos da vida (nos parecemos mucho), y mi mayor deseo sería poder tener esa casita frente al mar con la que siempre sueño para que mi padre disfrute de su amado mar hasta el final... Espero llegar a tiempo...

Bueno, toca seguir #teletrabajando e intentar apoyar y ayudar lo mejor posible a todo el mundo en estas circunstancias, aportando lo mejor de mí, como pueda, pues ahora sin las dos chicas debemos cuidar a mi padre y dedicarle más tiempo.

Ayudar en lo posible desde mi canal de YouTube me da vida, y los comentarios de las personas me motivan cada día para que continúe, con ilusión.

Unid@s, y aportando cada cual su granito de arena, superaremos y sobrellevaremos esto mucho mejor.

Un abrazo, gente del mundo 🧡💪🏻🌞
MK.