Mostrando entradas con la etiqueta superación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta superación. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de marzo de 2020

POR AQUELLAS PERSONAS MÁGICAS QUE TE IMPULSAN A SEGUIR

Un amigo es el que intenta levantarte cuando has caído. Si no logra levantarte,
se acuesta a tu lado para escucharte.

Ayer no tuve un buen día. 

Aunque siempre he sido una persona positiva por naturaleza y muy fuerte, gracias a los genes de mi padre, también soy humana y tengo mis días.
Siempre he tendido a ver más el lado positivo de todo, soy de las que, si de 100 cosas que tengo, 99 fueran malas y una buena, me fijo y enfoco en la única buena que hay.

Pero ayer fue de esos días, que todos tenemos, que, hiciera lo que hiciera, mi moral estaba por los suelos. Y me martirizaba más aún viendo recuerdos y fotos de cuando, hasta hace poco, disfrutaba intensamente del mar y la naturaleza. Mientras miraba las fotos y vídeos, podía ser más consciente aún del encarcelamiento planetario al que estamos sometidos, y el cambio tan radical que estamos sufriendo en cuestión de poco tiempo. Y encima, por causa de una pandemia que está costando miles de vidas en todos los países, haciendo que vivamos con miedo, pendientes solo de poder sobrevivir sin contagiarnos y abastecernos de los productos básicos. El mundo ha parado radicalmente.

Así que, viendo que hiciera lo que hiciera nada me aliviaba, decidí acostarme muy temprano. Por ello, también madrugué mucho. Al despertar, estaba todo en silencio, fui a asomarme a la ventana del salón que da a tres calles. No se oía ni el zumbido de un mosquito. Al rato, escuche un coche, el único que circulaba por las calles solitarias de esta, como todas, ciudad fantasma.

Vi a mi padre, que de toda la vida se ha levantado muy temprano aunque fuera festivo, y le hice el desayuno. Como siempre, tuve que recordarle la situación en la que estamos, pues tiene alzheimer, y cada día hay que recordarle todo porque prácticamente de un día para otro no recuerda cosas, y si sueña, piensa que es real, etc.

Volví a mi habitación, todavía entristecida del día anterior. Necesitaba alguien como yo, cuando soy capaz de cambiar el estado de ánimo y alegrar a alguien con algún problema.

De pronto, algo cambió mi día. Encendí el teléfono (suelo apagar todo por las noches), y vi varios whatsapps, entre ellos, uno de alguien muy especial que conozco desde los 18 años y que actualmente vive a miles de kilómetros. Preguntaba cómo estábamos mi familia y yo. Le conté cómo estuve el día anterior y cómo me sentía, dejé fluir mis sentimientos tal cual, sin fingirme fuerte o atajar la pregunta con un simple "bien". Necesitaba desahogarme. Hay personas que solo desean fiesta y bromitas en todo momento, y cuando no es así, se alejan de ti. Esta persona no huyó, al contrario, dedicó un buen rato de su valiosísimo tiempo a escucharme y animarme, pero con realismo.

Es increíble cómo hay personas que saben hacerte sentir bien de forma natural. Es decir, hay quiénes te intentan animar porque es lo que parece que toca, ves que ponen su esfuerzo y también en cierto modo se valora, cada persona tiene su estilo, se valora que te saquen una sonrisa, y ver que se esfuerzan, pero hay quiénes de forma natural tienen tal empatía que saben escucharte y entrever mucho más, que con pocas palabras sabes que en verdad te escucharon y les importas, te animan haciéndote ver el lado positivo que ese día, o esos momentos, olvidaste, recordándote que todo tiene una cara y una cruz, y que, si te enfocas en lo positivo, te sentirás mejor sin por ello dejar de ser realista o una ilusa sin fundamento. Personas que, no te dan una simple palmadita en la espalda y te dicen lo típico: "venga, ya se te pasará", "venga boba no exageres tanto", "piensa en que hay personas muriendo y pasándolo peor que tú" (con lo cual te hacen sentir peor aún porque te inculcan un sentimiento de culpabilidad como si fueras una egoísta o egocéntrica que no sabe ver que hay gente que está peor y no tuvieras derecho a sentirte mal también...), etc. Personas que, te toman en serio, que se preocupan de verdad cómo te sientes, y aunque ellos sean más fuertes y les pareciera, tal vez, que no es para tanto, respetan tus emociones, no esperan que seas como ellos, simplemente, con unas cuantas palabras mágicas pero sinceras, que les nace del corazón, demuestran que les importas y quieren que estés bien, que te comprenden, te alivian comprendiendo que de vez en cuando tienes derecho a sentirte triste, y te hacen ver que, aunque te sientas mal y tenga todo el derecho a sentirme así de vez en cuando como humana que soy, también existe esa otra cara de la moneda, te hacen imaginar con ilusión el día de mañana cuando todo esto pase, haciendo nacer en ti nuevamente la fuerza perdida en momentos de debilidad.

Por esa persona, dedicado a ella, va este articulo. Porque ha cambiado mi día solo con sus palabras, y me ha ayudado a levantarme, un día más, recordar que soy fuerte, que tengo motivos para seguir adelante, que todo es cuestión de paciencia, que todo pasará, y que el día de mañana, releeré mi blog, estas líneas, frente a mi amado mar que tanto echo de menos.

GRACIAS Y MIL GRACIAS A TI, por ser la luz que hoy me iluminó e hizo que resurgiera de las cenizas cual ave fénix y siguiera motivada para seguir adelante, para levantarme y seguir adelante, con mis ilusiones y proyectos, con mi vida, con todo.

Si teneis alguna persona así en vuestras vidas, o, ahora en estas circunstancias tan duras que es cuando más se ve cómo es cada cual y descubrís alguien así, conservar su amistad mejor que el oro, porque NO TIENEN PRECIO.

MIL GRACIAS, A "TI"...🙃🌻🌞⭐💪🏻🧡

Un verdadero amigo viene a tiempo. Los demás, cuando tienen tiempo.