Mostrando entradas con la etiqueta autoestima. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autoestima. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de julio de 2020

COMO DEBO SER EN EL MUNDO DE HOY

"El individuo ha luchado siempre por no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio
de SER UNO MISMO".

Friedrich Nietzsche
A menudo me pregunto cómo debería ser en un mundo que ha experimentado un cambio tan radical en tan poco tiempo.

A menudo me pregunto si debería sacrificar mi propio yo para encajar en ese molde prefabricado para ser socialmente mejor aceptada y valorada.

Sé, soy consciente, lo que suele gustar y lo que no a la mayoría. Sé, soy consciente, que para tener éxito debes tener una personalidad arrolladora, no hay más que fijarse en las personas de éxito, observarles, y poder ver cómo se comportan, cómo hablan, cómo piensan, cómo viven, visten, etc...

Y todos, todas, tienen elementos comunes que, a los ojos de la mayoría, les hace parecer más atractivos o lo que popularmente se dice, "guay". Todos tienen gustos extravagantes y fuera de lo común, todos se muestran como si fueran dioses o diosas y ello parece contagiar y convencer al resto que así es, a casi todos y todas..., y llevan un estilo de vida, supuestamente fuera de lo común mostrando una imagen como si fueran seres superiores y especiales porque son "diferentes" a los demás.

Ahora bien, a parte de la muy dudosa autenticidad de tales vidas exhibidas, de tales personalidades peculiares, me pregunto si merece la pena vivir una vida fingida dejando de ser tú mismo o misma con tal de recibir reconocimiento y valoración social, dinero, fama, etc... ¿Realmente serán felices intentando fingir y demostrar cada instante de sus vidas lo que no son? ¿tú que lees estas líneas serías feliz? ¿intentando aparentar cada segundo de su existencia ser personas extraordinarias para mantener su fama y agrado de los demás? ¿es eso autoestima real? Tal vez sea una manera de tener un éxito económico, y hasta social, pero dudo mucho que de felicidad, como mucho daría placer, que es momentáneo, porque, por mucho que mostrar esa imagen te proporcione fama y dinero, a mi parecer, el costo de dejar de ser realmente quien eres y estar constantemente escondiéndote bajo un disfraz o careta causa más insatisfacción que felicidad, porque, cuando estas a solas contigo mismo o misma, a ti no puedes engañarte, ese encuentro cara a cara con tu yo real al que estas negando la oportunidad de expresarse y ser feliz viviendo una vida auténtica es de lo más amargo y frustrante.

No creo que absolutamente todos sean así, es más, quiero creer que hay excepciones y que alguien ha conseguido su éxito siendo auténtico y coherente consigo mismo y con los demás, sin embargo, tras ver muchas informaciones y casos, se ha demostrado que, si no todos, la gran mayoría vive tras el photoshop de sus vidas. Un buen amigo hacker me dijo una vez esta frase que se me ha grabado a fuego porque describe perfectamente la realidad de hoy día en Internet respecto a las redes sociales: "las redes sociales son el photoshop de las vidas de las personas"...

Todos y todas podemos PARECER alguien extraordinario a los ojos de los demás,
pero nada es más atractivo y da tanta felicidad
que ser alguien
AUTÉNTICO: TÚ MISMO/A


Tan absurdo y fugaz es nuestro paso por el mundo, que solo me deja tranquila el saber que he sido auténtica, que he logrado ser lo más parecido a mi misma que he podido.”
Frida Khalo
Por todo esto, y también porque a simple vista pareciera que las personas con esos rasgos comunes alcanzan el éxito, poder, dinero, lujos, etc., a menudo me he preguntado si debería cambiar mi yo por ese patrón o molde prediseñado para conseguir lo que quiero. Automáticamente mi yo responde: NO.

De todos modos, aunque lo intentara, no podría dejar de ser yo misma, no puedo ser de otra manera que no sea yo misma, lo llevo en mi naturaleza, en mi ser, y mi experiencia me ha enseñado que es preferible que te quieran dos o tres personas de verdad por ser tú misma, que tener un montón de gente a tu alrededor que supuestamente te adoran por aparentar lo que no eres, o sea, que en definitiva no te quieren a ti, sino a la persona, el molde y patrón prediseñado y que has creado para agradar a los demás, menos a ti... porque tal vez parezca lo contrario públicamente, pero, como ya he dicho, cuando estás a solas contigo mismo o misma, a ti no puedes engañarte, y si sabes que tu vida y tu persona son una mentira, una pantomima, a la larga conlleva frustración y tristeza por saber que no te quieren a ti, sino al personaje y vida ficticia que has montado, y que no estás viviendo tu propia vida siendo tú mismo o misma, sino la vida de alguien que no eres. En lo más profundo de tu ser sabes que dejas de ser feliz realmente para agradar a los demás y conseguir con ello estatus, fama, éxito, dinero, poder, etc... que en realidad jamás podrán suplir el vacío que deja no poder ser uno mismo.

Pienso que no hay mayor lujo que poder permitirse ser natural, auténtico, espontáneo, real, y ser conscientes que no gustaremos a todos, pero al menos, a los que sí gustamos, serán relaciones sinceras y auténticas al 100 %. Y en definitiva, tu vida no estará maquillada, sino que será una vida pura, al natural y auténtica, BIEN VIVIDA. ¿De qué serviría pasar por esta breve y efímera vida sin ser tú mismo/a?

Sí es cierto, que a veces resulta difícil ser uno mismo siempre, en todas las circunstancias, pues también hay que saber adaptarse y saber jugar las reglas sociales. Ello no tiene por qué implicar que dejes de ser tú mismo o misma, puedes saber estar y saber amoldarte según las circunstancias sin perder por ello de vista quién eres en realidad y que tu vida en general sea auténtica.

Yo puedo ser una persona que me considero sencilla en muchos aspectos, sin embargo, hay ocasiones que debo saber estar. Por ejemplo, si me invitan a un concierto de música clásica, aunque mi atuendo habitual sea casual o informal con algún toque elegante (americana con deportivas, por ejemplo), no sería apropiado aparecer como visto habitualmente a dicho concierto de música clásica (otra cosa sería si el concierto fuera de rock). El hecho que me arregle de forma elegante para dicha ocasión no implica que deje de ser yo misma, simplemente se trata de saber adaptarse, saber estar, saber jugar las reglas del juego de este mundo y saber encajar sin tener que aparentar nada que no seas.

También pueden darse muchas circunstancias donde no solo el atuendo que llevemos pueda no definirnos realmente como somos habitualmente, sino también en las conversaciones, a la hora de expresar nuestra opinión. Puede ocurrir que a veces, en una charla con una o varias personas, estemos completamente en desacuerdo con la misma e incluso nos ofenda su forma de pensar, sin embargo, a veces es más inteligente ser neutral que entrar en discusión. No por ello dejamos de ser nosotros mismos, simplemente se trata de saber, una vez más, cómo adaptarse a las circunstancias de tiempo, lugar y la persona que tengamos delante. En esta vida, y cada día estoy más convencida, hay que ser extremadamente prudentes, reservados con nuestras opiniones más privadas que puedan generar debates absurdos y enfrentamientos. Al fin y al cabo la opinión y sentimientos hacia nosotros que más nos debe importar es el de las personas que amamos, queremos y apreciamos y cuyo sentimiento es mutuo.

Espero que estas reflexiones te hayan servido de algo, si alguna vez también te has hecho estas preguntas o bien, si he aportado algo a tu visión sobre el tema.

Me encantaría saber tu opinión, experiencias, sentimientos, al respecto. Nada me enriquece más que conocer puntos de vista y experiencias.

Muchas gracias.

Un abrazo enorme, seas quien seas.

lunes, 18 de mayo de 2020

CUANDO AMAS LO QUE HACES

Tienes que AMAR lo que haces para QUERER HACERLO TODOS LOS DÍAS.
Si AMAS lo que haces, nunca será un trabajo, y ni los lunes te quitarán una sonrisa.
Hoy empezamos, en España, con la llamada "Fase 1" en la "desescalada" por causa del covid-19. Podemos salir sin franjas horarias, sin límite de tiempo y sin tener que alegar motivo justificado alguno.

A pesar de ello, y aunque me muero de ganas por disfrutar de mi mar y el sol, aquí estoy, en mi casa, trabajando. Porque cuando AMAS lo que haces, ya eres feliz.

Ello me ha llevado a escribir este artículo, pensando y analizando, veo que hay mucha gente a disgusto con lo que hace en su vida. Por ello, es comprensible que estén más desesperadas que otras a la hora de afrontar situaciones "difíciles" como el confinamiento al que nos hemos visto obligados estos últimos tiempos. Y tal vez sea por ello que "necesitan" más tiempo de ocio, como vía de escape, con el que compensar su malestar cotidiano al realizar un trabajo que no les satisface, que no es su pasión ni vocación, que no les llena. Por ello, es fundamental que si alguien quiere ser feliz realmente, encuentre aquello que le apasiona de tal forma que incluso lo haría gratis, aquello que hace que pierda la noción del tiempo porque se siente tan feliz y a gusto realizándolo, que disfruta tanto haciéndolo que incluso pierde la noción del tiempo y de otras cosas. Solo entonces, el trabajo ya no será ni eso, sino algo apasionante que le hace feliz. También es cierto, y hay que advertir, que aunque algo te apasione, si no pones límites corres el riesgo de convertirte en un adicto al trabajo, y te pierdas otras maravillas que la vida te ofrece para disfrutar AHORA... En el EQUILIBRIO está la perfección, y hay que saber distinguir lo urgente, de lo importante, secundario, y lo más importante en la vida... Creo que esta cuarentena debería habernos enseñado a saber distinguir, apreciar y tener claras muchas cosas... Aquí me refiero a nuestro ámbito laboral, lo que hacemos, a lo que nos dedicamos, nuestra profesión, oficio o actividad, nuestro sustento.

Muchas veces percibo que alguien está realizando un trabajo que no le gusta por su actitud, ya sea porque no lo hace bien, o por su carácter agrio y desagradable, su apatía hacia todo y todos, etc. Y ello conlleva a la mediocridad. Y me refiero a todos los niveles socio económicos y culturales.

Es cierto que existen multitud de causas, como por ejemplo, que a veces por circunstancias uno se ve obligado a aceptar trabajos que no le gustan pero que necesita para poder mantener a su familia, o bien porque busca una "estabilidad" y "seguridad" y por tanto oposita a lo que sea para ser funcionario (esta estabilidad y seguridad ya no está tan garantizada en el mundo actual donde los robots e Inteligencia Artificial van a ir sustituyendo al ser humano en muchos ámbitos, especialmente en la Administración General del Estado...) aunque no le guste dicho trabajo y ello explica las alarmantes estadísticas de depresiones en el ámbito del funcionariado, o bien porque es lo que papá y mamá querían, etc. No obstante, ello no impide que un día paremos, reflexionemos, y encontremos nuestro "elemento", aquello que nos hace vibrar y ser felices, y tracemos un plan para conseguirlo. De otro modo, uno mismo se autocondena a ser un infeliz el resto de su vida haciendo algo que no le llena.

Hace tiempo que decidí coger las riendas de mi vida, coger el control y ser feliz dedicándome a lo que realmente me gusta. Y aunque la felicidad completa no existe, sí puedo decir que me siento realizada y feliz con lo que hago cada día, con mi pasión, la informática, mi canal de YouTube, aprendiendo cada vez más tanto en la universidad como realizando cursos online, etc. Y lo mejor es que haciendo mi pasión, encima me pagan por ello, lo cual, ya sea más o menos, me hace realmente feliz. Una vez un amigo abogado que gana muchísimo dinero y goza de un alto estatus social y nivel de vida me dijo que me envidiaba. Por lo que la felicidad realmente no radica tanto en ganar mucho dinero, tener prestigio social y alto nivel de vida, sino en que te guste lo que haces cada día de tu vida. Eso no tiene precio.

Por ello, doy GRACIAS a la vida, a Dios, al universo y a todo, por haber reaccionado a tiempo, haber tenido el coraje de empezar desde cero, haber hecho caso a mi intuición y mi corazón, y ser hoy feliz con lo que hago.

Hacer lo que quieres es libertad, AMAR lo que haces es FELICIDAD :)
Nuestro destino es fruto de las decisiones que tomamos. Muchas veces por el miedo a lo desconocido, a equivocarnos, a los cambios, a salir de nuestra zona de confort, etc. permanecemos en una situación que no nos gusta, aceptamos trabajos o seguir trabajando en aquello que no nos hace felices solo por una "sensación de seguridad", por pereza de empezar desde cero, etc., cuando estamos a tan solo un paso, que es una decisión valiente, de ser realmente felices el resto de nuestra vida, y a su vez, de hacer felices a cuantos nos rodean, porque cuando uno es feliz consigo mismo y con su vida, lo transmite a los demás.

Por ello, y sin ánimo de querer alargar demasiado este artículo, en base a mi experiencia personal, os animo a que seais valientes, a que no tengais miedo a nada ni nadie si de verdad sabeis qué es lo que os haría felices el resto de vuestra vida si os dedicárais a ello, siempre hay un camino de entre varios, escoge el que más te convenga con arreglo a tus circunstancias, sacrifícate un tiempo hasta conseguirlo, y después... VIVE Y DISFRUTA!. La vida es demasiado corta como para derrocharla haciendo algo que no nos llena. Vale más parar a tiempo y DECIDIR cambiar aquello que no nos gusta, para lograr hacer lo que de verdad nos apasiona. 

ÁMATE Y VE A POR LO QUE MERECES.

Namasté.

AMAR LO QUE HACES es lo más aproximado a SER LIBRE
"Elige un trabajo que te apasione y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida" 
(Confucio)