Mostrando entradas con la etiqueta amar lo que haces. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amar lo que haces. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de mayo de 2020

CUANDO AMAS LO QUE HACES

Tienes que AMAR lo que haces para QUERER HACERLO TODOS LOS DÍAS.
Si AMAS lo que haces, nunca será un trabajo, y ni los lunes te quitarán una sonrisa.
Hoy empezamos, en España, con la llamada "Fase 1" en la "desescalada" por causa del covid-19. Podemos salir sin franjas horarias, sin límite de tiempo y sin tener que alegar motivo justificado alguno.

A pesar de ello, y aunque me muero de ganas por disfrutar de mi mar y el sol, aquí estoy, en mi casa, trabajando. Porque cuando AMAS lo que haces, ya eres feliz.

Ello me ha llevado a escribir este artículo, pensando y analizando, veo que hay mucha gente a disgusto con lo que hace en su vida. Por ello, es comprensible que estén más desesperadas que otras a la hora de afrontar situaciones "difíciles" como el confinamiento al que nos hemos visto obligados estos últimos tiempos. Y tal vez sea por ello que "necesitan" más tiempo de ocio, como vía de escape, con el que compensar su malestar cotidiano al realizar un trabajo que no les satisface, que no es su pasión ni vocación, que no les llena. Por ello, es fundamental que si alguien quiere ser feliz realmente, encuentre aquello que le apasiona de tal forma que incluso lo haría gratis, aquello que hace que pierda la noción del tiempo porque se siente tan feliz y a gusto realizándolo, que disfruta tanto haciéndolo que incluso pierde la noción del tiempo y de otras cosas. Solo entonces, el trabajo ya no será ni eso, sino algo apasionante que le hace feliz. También es cierto, y hay que advertir, que aunque algo te apasione, si no pones límites corres el riesgo de convertirte en un adicto al trabajo, y te pierdas otras maravillas que la vida te ofrece para disfrutar AHORA... En el EQUILIBRIO está la perfección, y hay que saber distinguir lo urgente, de lo importante, secundario, y lo más importante en la vida... Creo que esta cuarentena debería habernos enseñado a saber distinguir, apreciar y tener claras muchas cosas... Aquí me refiero a nuestro ámbito laboral, lo que hacemos, a lo que nos dedicamos, nuestra profesión, oficio o actividad, nuestro sustento.

Muchas veces percibo que alguien está realizando un trabajo que no le gusta por su actitud, ya sea porque no lo hace bien, o por su carácter agrio y desagradable, su apatía hacia todo y todos, etc. Y ello conlleva a la mediocridad. Y me refiero a todos los niveles socio económicos y culturales.

Es cierto que existen multitud de causas, como por ejemplo, que a veces por circunstancias uno se ve obligado a aceptar trabajos que no le gustan pero que necesita para poder mantener a su familia, o bien porque busca una "estabilidad" y "seguridad" y por tanto oposita a lo que sea para ser funcionario (esta estabilidad y seguridad ya no está tan garantizada en el mundo actual donde los robots e Inteligencia Artificial van a ir sustituyendo al ser humano en muchos ámbitos, especialmente en la Administración General del Estado...) aunque no le guste dicho trabajo y ello explica las alarmantes estadísticas de depresiones en el ámbito del funcionariado, o bien porque es lo que papá y mamá querían, etc. No obstante, ello no impide que un día paremos, reflexionemos, y encontremos nuestro "elemento", aquello que nos hace vibrar y ser felices, y tracemos un plan para conseguirlo. De otro modo, uno mismo se autocondena a ser un infeliz el resto de su vida haciendo algo que no le llena.

Hace tiempo que decidí coger las riendas de mi vida, coger el control y ser feliz dedicándome a lo que realmente me gusta. Y aunque la felicidad completa no existe, sí puedo decir que me siento realizada y feliz con lo que hago cada día, con mi pasión, la informática, mi canal de YouTube, aprendiendo cada vez más tanto en la universidad como realizando cursos online, etc. Y lo mejor es que haciendo mi pasión, encima me pagan por ello, lo cual, ya sea más o menos, me hace realmente feliz. Una vez un amigo abogado que gana muchísimo dinero y goza de un alto estatus social y nivel de vida me dijo que me envidiaba. Por lo que la felicidad realmente no radica tanto en ganar mucho dinero, tener prestigio social y alto nivel de vida, sino en que te guste lo que haces cada día de tu vida. Eso no tiene precio.

Por ello, doy GRACIAS a la vida, a Dios, al universo y a todo, por haber reaccionado a tiempo, haber tenido el coraje de empezar desde cero, haber hecho caso a mi intuición y mi corazón, y ser hoy feliz con lo que hago.

Hacer lo que quieres es libertad, AMAR lo que haces es FELICIDAD :)
Nuestro destino es fruto de las decisiones que tomamos. Muchas veces por el miedo a lo desconocido, a equivocarnos, a los cambios, a salir de nuestra zona de confort, etc. permanecemos en una situación que no nos gusta, aceptamos trabajos o seguir trabajando en aquello que no nos hace felices solo por una "sensación de seguridad", por pereza de empezar desde cero, etc., cuando estamos a tan solo un paso, que es una decisión valiente, de ser realmente felices el resto de nuestra vida, y a su vez, de hacer felices a cuantos nos rodean, porque cuando uno es feliz consigo mismo y con su vida, lo transmite a los demás.

Por ello, y sin ánimo de querer alargar demasiado este artículo, en base a mi experiencia personal, os animo a que seais valientes, a que no tengais miedo a nada ni nadie si de verdad sabeis qué es lo que os haría felices el resto de vuestra vida si os dedicárais a ello, siempre hay un camino de entre varios, escoge el que más te convenga con arreglo a tus circunstancias, sacrifícate un tiempo hasta conseguirlo, y después... VIVE Y DISFRUTA!. La vida es demasiado corta como para derrocharla haciendo algo que no nos llena. Vale más parar a tiempo y DECIDIR cambiar aquello que no nos gusta, para lograr hacer lo que de verdad nos apasiona. 

ÁMATE Y VE A POR LO QUE MERECES.

Namasté.

AMAR LO QUE HACES es lo más aproximado a SER LIBRE
"Elige un trabajo que te apasione y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida" 
(Confucio)